Hogar

GALERÍA MORO. SANTIAGO DE CHILE, 2010.-

Experiencia traducida a visualidad. Transcurso biográfico desplazado al proceso productivo del arte.

texto: Catalina Mena.-

La obra de Cristián Velasco se lee como una cadena de materialización del tiempo.  No sólo es el devenir de su propia trayectoria lo que Velasco elabora, sino también una especie de historia paralela de las cosas del mundo. La biografía se juega, irreductiblemente, en el espacio de la comida, del sexo, del sueño y del amor. La cocina, la cama, la tela amueblan con su historia la propia narrativa.  El espacio doméstico como trastienda de la cultura.

Operación siempre de reciclaje la que realiza Velasco. Reciclaje del material, pero también del sentido. Reciclaje como metáfora de los procesos  del cuerpo, en su permanente mecánica de consumo y desecho, salidas y entradas. Velasco se introduce en este movimiento circulatorio y ahora hace que los restos (rellenos de lana, trozos de tela de colchón) comparezcan como elementos al servicio de una representación. Y lo que se representa es, precisamente, la fragmentación del espacio doméstico, recompuesto según la estética referencial de la naturaleza muerta como lenguaje codificado. El hogar, entonces, sería el lugar donde lo biológico se resignifica desde el lenguaje.

       Lana, pintura y papel mural sobre madera. 220 x 210 cms.      

                        Lana, pintura y papel mural sobre madera. 50 x 70 cms.
                          Lana, pintura y papel mural sobre madera. 50 x 70 cms. 

                        Vista general. Objetos forrados con lana.